Un solo dos solos. Violeta Mayoral
Hace más de un año que trato de memorizar todos los nombres de las personas que viven en mi pueblo. Me pasa que a veces olvido el nombre del lugar y me cuesta retener a cuántas personas llamaron María, al igual que a mi abuela. Sueño con que me ayudas en esa tarea, porque sols no ¿no? A tods nos cuesta volver, a tods nos sale una lágrima cuando, tan valientes, cerramos los ojos y pasamos el umbral, ese que nos lleva al centro, al movimiento íntimo; el espacio del abismo, esa cavidad resonante con sus distancias, ventanas abiertas y puertas cerradas. Un centro que tiende a recoger todo lo que afuera anda disperso. Allí suena una canción, y la escribimos, para escucharla, para que nos de la mano cuando lo necesitamos, como cuando mi amigo Sergi dice “te adelantas a ti misma, te giras y te guiñas el ojo”*.
Fragmentos de “Pegadas, todo el horizonte posible”
*Sergi Botella “CrashPad”