Una pequeña invitación, una exposición del artista Rubén González Bonilla, con la colaboración de Gema Pinedo de Pedro a cura de Enrique O. Romero con la galería RocioSantaCruz.
La exposición nace de un diálogo entre Rubén González Bonilla y la obra de Ouka Leele. La exposición es, como su propio nombre indica, un pequeño gesto a aparecer: una presencia casi fantasmal que emerge en continuidad con las obras de la exposición anterior. No se trata de ocupar el espacio, sino de activarlo desde sus restos, sus ecos, sus huellas.
En la sala, las obras se despliegan desde distintos puntos, como si tantearan los límites de la galería, investigando la pared y los soportes que la sostienen, entrando en diálogo con aquello que ya ha sucedido. El espacio deja de ser un contenedor para convertirse en un cuerpo atravesado por las obras.
Desde esta propuesta se busca conjurar el espacio de otra manera: como un lugar de conversación, donde las piezas no se cierran sobre sí mismas, sino que se responden, se rozan, se activan mutuamente. En este contexto, el arte joven o emergente no debería entenderse únicamente como un punto de partida o de validación puntual.
Esta invitación va por ahí, no busca tanto interpretar, sino habitar, acercarse a Ouka Leele desde lo mínimo, desde esos gestos que casi no se ven.