Aude Ardere. Vivian Alarcón
Vivian Alarcón explora el espíritu, la energía y la luz que habitan la vida. A través del vidrio, símbolos espirituales y materiales orgánicos, dan forma física a su imaginario invisible de percepciones, transformando la emoción, la memoria y la vibración en materia. En su obra, el alma se cristaliza, mientras, el cuerpo se desprende. Cada pieza que forma parte de esta instalación escultórica las trabaja con soplete siguiendo las técnicas artesanales del vidrio y la mezcla de otros materiales que entran en diálogo íntimo para reforzar su discurso. En su práctica queda reflejado un viaje personal e introspectivo que bebe de referencias encriptadas de la alquimia espiritual antigua.
En esta exposición manifiesta este viaje como proceso inicial de purificación y revelación. En un mundo de respuestas rápidas, quiere rescatar la alquimia, no como dogma, sino como mapa olvidado de la transformación humana. Rescatar esa sabiduría del pasado para comprender y cuestionar mejor nuestra propia naturaleza. En este primer período, Vivian investiga cómo se produce esta extracción del alma del cuerpo físico y las tensiones y liberación que este tránsito conlleva. Así, sutilmente se comienza a situar ante el primer escalón del proceso: la calcinación, regida por el fuego como máximo maestro, hace arder el velo de lo superficial, y revelará lo que permanece, la esencia de la verdad. Inspirándose en el misticismo, la tradición hermética y el equilibrio efímero entre lo material y lo etéreo, estas obras son retratos de lo intangible e invitan al espectador a un diálogo contemplativo de presencia y trascendencia.