Espai Contaminat. Iacopo Pinelli
En Espai Contaminat, Iacopo Pinelli transforma pequeños rastros de su entorno en esculturas e instalaciones que exploran la relación entre naturaleza, memoria y espacio. Un hueso de aceituna, la cola de una lagartija, excrementos de araña, el polvo de un agujero vacío o la vieja muda de una cigarra. Estos elementos, modificados y transformados en obra, muestran cómo los procesos naturales se filtran silenciosamente en la arquitectura y en la vida cotidiana, haciendo visibles pequeñas cosas que a menudo pasan inadvertidas a la mirada y que solo percibimos cuando nos quedamos mirando las musarañas.
Sin caer en una apología ortodoxa del pasado, las piezas de Pinelli reivindican la importancia de los objetos en la actualidad y cómo estos, infiltrándose y contaminando nuestros espacios de vida, actúan como dispositivos de permanencia y persistencia de la memoria.