Lar liminar
Lar liminar se articula como un campo de pensamiento en torno a la tensión entre el deseo de arraigo y la experiencia del tránsito. La noción de lar —que remite tanto al hogar como a los lares, figuras tutelares de la tradición romana vinculadas a la protección de lo doméstico— evoca una idea de cobijo, continuidad y pertenencia. Sin embargo, al ser atravesado por lo liminar, el hogar deja de presentarse como un terreno estable para devenir umbral: un espacio de paso donde los modos de habitar se encuentran en constante reformulación.
Las obras reunidas en Lar liminar —de los once artistas emergentes seleccionados en la presente edición de TÀNDEM— participan de esta misma condición de tránsito. En ellas, el anhelo de arraigo —ya sea en relación con el territorio, la memoria o la materialidad— convive con la conciencia de su inestabilidad.
En el contexto de Casa R.A.R.O., Lar liminar adquiere una dimensión particularmente tangible. El espacio que acoge las residencias TÀNDEM opera como hogar transitorio de los artistas emergentes, un lugar que sostiene sin fijar y que acoge sin clausurar.
En última instancia, Lar liminar no propone una imagen reconciliada del hogar, sino una poética del umbral… una invitación a habitar la inestabilidad como condición y a reconocer en ella no una carencia, sino una potencia.