Miquel Garcia. Alçar a Pols
El origen remoto de la muixeranga es una gran incógnita. De manera general, se acepta que la muixeranga procede de la tradición de los acróbatas del Magreb. Esta hipótesis se fundamenta principalmente en la semejanza que existe entre algunas figuras muixerangueras y las de los acróbatas, la herencia cultural andalusí y la existencia de población morisca en tierras valencianas hasta el año 1609.
Sin embargo, esta hipótesis permanece inconclusa y, tal y como señala el muixeranguer Pau Pertegaz, los orígenes de la muixeranga podrían estar relacionados con la población negra africana y esclava de la antigua Corona de Aragón. De alguna manera, el inicio de la construcción de torres humanas en el País Valenciano se relaciona con este grupo social, el gran silenciado de la historia oficial, pero omnipresente, mediante el blackface, en la época moderna y contemporánea, encabezando cortejos, procesiones y cabalgatas.
En la tradición cultural de diferentes pueblos de la costa africana también existen diversas culturas que construyen torres humanas. Alçar a pols, en el vocabulario muixeranguer, es una expresión utilizada para referirse al gesto de coger con las manos a las personas de un piso y subirlas al piso siguiente. El proyecto propone utilizar la muixeranga como estrategia para indagar en los orígenes inciertos de la muixeranga y sacar a la superficie (alzar) uno de los episodios más ocultos de la historia valenciana: la esclavitud.
Alçar a pols actúa en dos direcciones: por un lado, mediante la realización de una investigación en clave decolonial que abarque esta hipótesis y, por otro, mediante la realización de un trabajo colectivo con la Jove Muixeranga de València, con el objetivo de traducir los resultados de la investigación y las experiencias contemporáneas de personas migrantes en nuevas figuras.