Un gesto en fuga. Bruna Ruiz Planella
Un gesto en fuga propone un campo de fuerzas donde el rostro deja de ser una unidad reconocible para convertirse en un lugar de tránsito. En la obra de Bruna Ruiz Planellas, las figuras parecen sometidas a presiones que las deforman, las abren o las desplazan, como si cada una estuviera atravesada por una energía que no llega a estabilizarse. La exposición se articula como un espacio donde lo visible no aparece de forma inmediata, sino que emerge desde un estado de inestabilidad. Los rostros no se presentan como formas cerradas, sino como procesos en curso, como si el gesto que los constituye aún estuviera ocurriendo. El gesto se despliega en una lógica de fuga: se escapa, se fragmenta y se resiste a fijarse. Cada pieza sostiene una tensión entre aparición y desaparición, activando un campo en transformación constante.