Velar. Carlos Herraiz
Tras un tiempo de juego y experimentación, a través de materiales como la cera, la tela, el hilo y el papel, Carlos Herraiz explora la idea del velo como ese territorio ambiguo entre el ocultar y el revelar. La naturaleza misma de la cera permite al artista habitar ese espacio liminal y señalar ese lugar intermedio.
El propio proceso es el que dictamina el devenir de las piezas: cubrir, coser, superponer, dejar que los materiales se mezclen y se transformen. La cera fija, pero también difumina; la tela protege y deja pasar; el hilo une fragmentos y marca recorridos. Nada se muestra del todo, pero tampoco se esconde por completo. Cada obra queda suspendida en ese punto donde la imagen aparece y desaparece a la vez.
El proceso se vuelve así una forma de velar: no para ocultar, sino para cuidar, para ralentizar la mirada y permitir que lo que está debajo permanezca latente. Los materiales, con sus propias cualidades, marcan el ritmo del trabajo y abren pequeñas grietas donde lo visible se vuelve incierto.