Miniaturas y óleos. Félix Cavestany
Tirando del hilo de una reflexión del propio Cavestany sobre su relación con la pintura, donde me cuenta que es un misterio para él, surge todo un universo pictórico, a la vez íntimo y singular, que no pretende explicar lo que le supera sino abundar en el misterio de la existencia y, por añadidura, del propio arte. Honrando precisamente la idea de misterio y enigma, con la intención de preservar aquello que se nos escapa.
En sintonía pues con Antoni Llena, en el texto que escribe para la primera exposición individual del pintor, no se trata de explicar la obra de arte, porque el afán de hacerlo, no hace más que devaluarla. Desde luego no puede ser sino sutil la tarea del crítico de arte.
Aquello que contemplamos son formas geométricas, acompañadas de colores y tonalidades exquisitas por su combinación, que pueden parecer frágiles, cuando en realidad son muy contundentes. En este sentido, y como es propio del arte abstracto, parece que la mirada del artista no se dirija al mundo exterior sino a su mundo interior.
Practicar una pintura experimental, de modo deliberado, como lo hace al echar mano p.e. del collage en sus papeles, puede hacer pensar que su obra es apresurada e inexperta. Todo lo contrario, Félix Cavestany Güell está demostrando que es un artista sólido, con potencial y mucho futuro por delante.
Texto: Genara Sert Arnús