Paraula, imatge i paper. Llibres d'artista 1960 - 1976
Diversos estudios sitúan el origen del libro de artista contemporáneo en el modelo del livre illustré moderno de comienzos del siglo XX: ediciones de bibliófilo, con colaboración entre artista y escritor, técnicas tradicionales de grabado y tiradas limitadas. Tras la Segunda Guerra Mundial, este modelo se mantiene y se perfecciona formalmente.
El cambio decisivo llega en los años sesenta, cuando el libro deja de ser solo soporte de un texto para convertirse en una obra concebida como unidad estructural: el artista interviene en el formato, la secuencia y la materialidad, en sintonía con las prácticas conceptuales.
Entre 1960 y mediados de los años setenta —período en el que se inscriben las obras de esta exposición— conviven, por tanto, dos modelos: por un lado, la culminación del libro de bibliófilo moderno; por otro, los primeros indicios del libro-objeto.
Muchos de los libros de artista son fruto de una relación estrecha, tanto personal como creativa, entre artistas visuales y poetas o narradores. Este diálogo genera un espacio de complicidad donde imagen y palabra se encuentran y dan lugar a obras de gran riqueza expresiva.
Son ejemplos significativos la colaboración entre Antoni Tàpies y Joan Brossa, la relación entre Pablo Picasso y Jaume Sabartés, así como el intenso vínculo que Joan Miró mantuvo con el mundo de las letras, tanto en libros colectivos con diversos autores como en colaboraciones con poetas como Rafael Alberti.